USIL y TC se unen para fortalecer formación en derechos fundamentales

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Una justicia que genere confianza requiere personas bien preparadas, instituciones sólidas y espacios permanentes para estudiar, debatir y actualizar conocimientos.

Con ese propósito, USIL y el Tribunal Constitucional del Perú firmaron un convenio que permitirá desarrollar nuevas acciones de formación, investigación y difusión en temas vinculados con la justicia constitucional y los derechos fundamentales.

Durante los próximos tres años, ambas instituciones impulsarán cursos, seminarios, diplomados, investigaciones, publicaciones e intercambio de información.

La idea es que ese trabajo conjunto no se quede únicamente en el ámbito académico, sino que contribuya también a fortalecer las capacidades de quienes tienen la responsabilidad de interpretar y defender la Constitución.

El acuerdo fue suscrito por Raúl Diez Canseco Terry, fundador presidente de la Corporación Educativa USIL, y Helder Domínguez Haro, presidente del Tribunal Constitucional.

Durante la ceremonia, Diez Canseco puso el énfasis en la necesidad de contar con instituciones capaces de generar confianza y ofrecer seguridad jurídica tanto a los ciudadanos como a quienes buscan invertir y desarrollar proyectos en el Perú.

“El Tribunal Constitucional es la luz de esperanza para un nuevo amanecer en el país. Vivimos una época nueva, democrática, donde queremos atraer inversión peruana y extranjera, pero eso sería imposible sin una justicia correcta”, señaló.

También recordó que el TC representa, para cualquier ciudadano o empresa, una instancia autónoma e independiente a la cual acudir cuando existe una controversia o cuando se considera que un derecho debe ser protegido.

La ceremonia tuvo además un momento especialmente emotivo. Diez Canseco recordó a Augusto Ferrero Costa, expresidente del Tribunal Constitucional y una figura profundamente vinculada con USIL.

Ferrero Costa dejó una huella importante en la justicia, la academia y la vida institucional del país. En USIL, esa memoria permanece también en el edificio que lleva su nombre, concebido como un reconocimiento a su trayectoria y a los valores que representó.

Por su parte, Helder Domínguez Haro destacó las posibilidades que abre el convenio para la formación de funcionarios y magistrados del Tribunal Constitucional.

“Este era un convenio esperado por todos nosotros, por la importancia y prestigio de la universidad en el ámbito de la capacitación. Apostamos por este marco interinstitucional, siempre en aras de potenciar la calidad humana de nuestros trabajadores”, afirmó.

El convenio contempla además el intercambio de publicaciones y material bibliográfico, el acceso a información sistematizada y la posibilidad de desarrollar artículos y coediciones con participación de especialistas, docentes y estudiantes.

De esta manera, USIL y el Tribunal Constitucional abren un espacio de colaboración que conecta la formación académica con una tarea esencial para la vida democrática: comprender mejor la Constitución, fortalecer sus instituciones y proteger los derechos fundamentales de las personas.

Categorías: Convenios
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