Diez Canseco: “Los años pasan y debes disfrutar de ellos hoy, sin esperar el mañana”

El fundador y presidente de la Universidad San Ignacio de Loyola, Raúl Diez Canseco Terry compartió su experiencia de vida familiar en estos días de aislamiento social en el blog “Lecciones del encierro”, el cual analiza el confinamiento de conocidas figuras públicas peruanas.

¿Qué has aprendido ahora que no puedes salir de tu casa con absoluta libertad?

A apreciar las cosas simples de la vida. Y a sentir más el calor de la familia.

¿A quién has extrañado demasiado en estos días de confinamiento?

A quienes no puedo ver por el aislamiento social obligatorio; al resto de mi familia, mis hijos mayores. Y a quien me hubiera servido de consulta en esta cuarentena: a Fernando Belaúnde.

¿A qué le temes hoy?

A que el resultado de la pandemia sea más pobreza. Y a quienes no quieren la democracia se aprovechen de eso para enfrentar a unos contra otros.

¿Qué cosa que te parecía importante hoy te parece insignificante?

La lección de que no deberíamos complicarnos por las cosas que no son trascendentes en la vida.

¿A quién has perdonado en este encierro?

A mí mismo, al aprender a ser menos exigente en algunas cosas.

¿Qué te han enseñado tus hijos en esta cuarentena?

Que los años pasan y que debes disfrutar de ellos hoy, sin esperar el mañana.

¿Cómo te alientas cada mañana?

Rezándole a Dios. Pidiéndole que nos regale un nuevo amanecer.

¿Qué plan que tenías para este año has cancelado con absoluta tristeza?

Tenía planeado ir a ver el 2 de abril a la Virgen de Medjugorje, como lo hice los dos últimos años. No hacerlo me causó un gran dolor.

¿En dónde está la felicidad?

En no perder el tiempo en buscarla; sino en darte cuenta que muchas veces la tienes a la vuelta de la esquina y que debes aprovecharla profundamente.

¿Qué lugar de Lima es el que más extrañas?

Sus acantilados, donde miraba el mar. La inmensidad del océano me trae mucha paz.

¿Si pudieras comprar un boleto y viajar, a dónde irías?

A Bosnia Herzegovina, a ver a la Virgen de Medjugorje.

¿Qué parte de tu personalidad que no conocías has descubierto durante el confinamiento?

Más que descubrir, aprovechar la templanza para tomar decisiones que ayuden a la gente en esta etapa terrible, donde se requiere mucho esfuerzo y mucha solidaridad.

¿Cuál ha sido tu sueño recurrente?

Recordar los bellos momentos que viví, que me hacen ser agradecido con los demás.

¿Qué música te ha acompañado durante el encierro?

La música clásica. También la música instrumental; que te ayuda a meditar, te comprime el alma y te hace ver las cosas con más claridad.

Cuéntame una anécdota insólita de tu cuarentena.

Un médico muy querido por la familia vino a la casa a ayudarme porque tenía un dolor en la espalda. Y al día siguiente de su visita nos enteramos que había dado positivo para Covid-19.

¿Qué crees que ha cambiado en ti?

Pensé que nunca en mi vida iba a ser más romántico. Pero la cuarentena me confirma que ese sentimiento se ha profundizado.

¿Qué piensas cuando te vas a dormir?

Pienso en lo agradecido que debemos ser por estar bien de salud y con vida. Rezo y le pido a Dios un nuevo amanecer.

Fuente: “Lecciones del encierro”, 10 de mayo del 2020.

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