Cuidado con las sorpresas: basta de insultos

elevar nivel del debate

La campaña electoral en el Perú ha entrado en una etapa decisiva. Y, sin embargo, lo que debería ser un espacio de ideas, propuestas y visión de país se ha convertido, lamentablemente, en un ring de box donde abundan los insultos y escasean las soluciones. Es una señal preocupante.

El país no necesita más confrontación. Ya hemos vivido suficiente desgaste político en los últimos años como para seguir alimentando una lógica de enfrentamiento que solo debilita nuestras instituciones. Lo que el Perú exige hoy es responsabilidad, claridad y capacidad de gobernar.

Y gobernar, hay que decirlo con franqueza, no es solo ganar una elección. Gobernar implica construir mayorías. Implica dialogar con el Congreso, generar consensos y sostener políticas públicas en el tiempo. Un presidente sin respaldo parlamentario está condenado a la debilidad, y un país con gobiernos débiles no puede avanzar.

Por eso resulta fundamental que los candidatos comprendan que no se trata de ganar aplausos momentáneos con frases altisonantes o ataques personales, sino de ofrecer una hoja de ruta clara para el país. El Perú necesita un norte. Uno solo.

Ese norte pasa por defender la estabilidad económica que tanto nos ha costado construir. Pasa por mantener la apertura de nuestros mercados, por impulsar el crecimiento y por generar los recursos necesarios para cerrar brechas sociales.

Sin crecimiento, no hay desarrollo. Sin inversión, no hay empleo. Sin reglas claras, no hay futuro. Hoy vemos con preocupación cómo se podría repetir escenarios recientes de saltos al vacío. Es hora de meditar bien nuestro voto y apostar por alguna de las dos opciones que encabezan las encuestas.
Necesitamos respaldar a quienes garantizan un modelo de libertad y respeto a las inversiones. No a los que proclaman cambiar la Constitución para meter de contrabando ideas trasnochadas que solo generan pobreza y atraso como en Venezuela, Cuba y Bolivia.

Lo que está en juego es el futuro del Perú. Si queremos evitar sorpresas, se debe elevar el nivel del debate. Este debe ser un espacio donde se contrasten ideas, se expliquen programas, se discuta cómo enfrentar la inseguridad, cómo reactivar la economía, mejorar la educación y fortalecer nuestras instituciones.

Los candidatos que no estén a la altura de ese debate —los que solo recurren al insulto, al agravio o al figuretismo mediático— deberían ser expulsados del debate. El país no puede seguir premiando la improvisación ni la irresponsabilidad.

Es momento de cambiar el tono. Dejar atrás el enfrentamiento estéril y recuperar el sentido de propósito. El Perú tiene todo para salir adelante: recursos, talento, estabilidad macroeconómica y una enorme capacidad de resiliencia.

Pero necesita liderazgo. Un liderazgo que una, que convoque, que construya.
Cuidado con las sorpresas. La historia reciente nos ha demostrado que cuando la política se degrada, las consecuencias las paga el país entero. No tiremos todo lo avanzado por la borda. Aún estamos a tiempo.

Publicado en Expreso, 31 de marzo de 2026

Lea aquí otros artículos de opinión de Raúl Diez Canseco Terry

Categorías: Columna de Opinión
Etiquetas:

Un comentario para “Cuidado con las sorpresas: basta de insultos

  1. Efectivamente, se ha observado un bajo nivel de decencia y respeto al público protagonizado por dos candidatos varones en agravio de una Dama, atacándola cobarde mente. estos Candidatos debieron ser expulsados del Debate Electoral.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *